miércoles, 8 de enero de 2014

Bueno, acabo de crear este blog y lo voy a utilizar como diario personal e irá basado en todos aquellos aspectos que tienen que ver en algo con el ámbito de la comida.
Lo primero, decir que soy una principiante Pro-Ana desde hace algunos meses. Y lo segundo, por favor, no quiero a nadie en mi blog para insultar mi forma de vida y de pensar.
No me agrada padecer esta enfermedad, pero al igual que muchas adolescentes de mi edad, no estoy para nada de acuerdo con mi físico y mi peso; mis ojos no parecen opinar lo mismo que lo que mi cuerpo o la báscula me muestran.
Mi edad ronda entre los 14 y los 16 años y poseo una constitución normal tirando para delgada. Creo que la última vez que fui al pediatra medía 1,63, pero, claro, he podido crecer unos centímetros desde que fui. Y la última vez que hice una visita a mi amiga la báscula (que ha sido hace como 2 minutos) pesaba 48,7. Que horror. 
A ver, voy a empezar desde el principio y voy a contar más o menos como empecé con este rollo de la anorexia. Llevo aproximadamente 1 año dentro de este asqueroso mundillo, pero claro toda historia tiene una fecha fija como comienzo, la mía es 12-02-13. Ese día estaba sola en casa, como la mayoría de días y empecé a revisar, por puro aburrimiento, las fotos de la playa de el año anterior. En esa época media 1,59 y pesaba 54. Y me sentía asquerosamente gorda. Al verlas, recordé lo mal que lo pasé esos días, además también es mala suerte porque todas mis amigas son bastante flacas y hacen algún deporte. En la playa, me costaba quitarme la ropa y quedarme en bikini, me tapaba con la toalla o evitaba pasar el rato con mis amigas y me quedaba en la hamaca y claro, como en toda playa, también había chicos, uno en concreto que me llamaba la atención. Así que si salía, solía pasar la mayor de tiempo con él, sonriéndole, hablándole...lo típico. Hasta que un día le confesé que había cambiado mucho desde el año pasado, que este año estaba más guapo y más alto y ¿qué me contesto él? Que yo también había cambiado, que había engordado bastante desde el año pasado...eso me dolió. Y mucho. Así que (volviendo otra vez al día 12) me quedé la tarde entera en mi cuarto ante el espejo, recorriendo y juzgando cada curva de mi cuerpo. No comí nada ese día y los dos meses siguientes no comí casi nada, era una mezcla de depresión y odio hacia mi misma. Estos meses han aumentado el odio que tengo hacia mi cuerpo hasta convertirlo en repugnancia y ahora no soporto en lo que me he convertido además, tengo mi autoestima por los suelos. Y sin hablar de los atracones....Odio todo, mi enfermedad, mi vida, pero sobre todo mi cuerpo. Hasta llegué a cortarme un día, pero eso, sin comentarios. No lo repetiré. 
Bueno ahora ya que me abierto y para asincerarme totalmente, confesaré que llevaba dos días sin comer nada y hoy me ha entrado un atracón...comida normal: un plato de lentejas y un cuarto de hamburguesa (tengo que decir que me ha entrado un odio inmenso a la carne, le tengo más que asco, no la soporto, pero me obligan a comerla), después de la comida, he pensado: No me va a pasar nada si sigo comiendo un poco más además estos días he estado yendo al gym así que... y me he hecho un huevo frito y lo he acompañado de una tostada, pero después ¿y sí me como esto? ¿y esto otro? Y al final, un yogur con cereales y nueces, un bol de leche con cereales hasta la mitad, turrón del que ha sobrado de navidad, dos bombones, un croisant de nutella y cuatro galletas untadas en nutella. Que horror. Siento ahora pánico, pensar toda esa grasa en mi tripa y mañana recorriendo cada parte de mi cuerpo...y sobre todo odio, con cada atracón me noto más débil, la comida me va controlando. Cuando hace poco era yo quien la controlaba a ella... Bueno os dejo que ya he contado bastante por hoy y por lo menos he soltado la tensión que tenía dentro. 
Mi objetivo es ir anotando lo que como cada día y así evitar atracones y comida basura.
Un beso muy grande. Se despide, Littlegirl ♥

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